Las Atmósferas….Amables

4 octubre , 2021

Siempre hay atmósferas que nos llaman. Espacios en los que es más fácil respirar. El simple hecho de estar presentes allí ya es estar en paz.

Seguramente las sensaciones agradables que llegan a nuestros sentidos vienen de la conexión inconsciente con un entorno afín a nuestra forma de percibir el mundo.
Poner la atención ( que no los ojos) en cosas tan sutiles como la luz, la orientación, la temperatura, el color, los materiales o lastexturas que están presentes a diario en nuestra vida es estar más cerca del bienestar. Seguramente necesitemos un cambio de ritmo para entendernos en nuestras circunstancias cotidianas, quizás salir de los parámetros vitales agotadores y coger aire para preguntarnos si estamos bien así sea un comienzo.

Desde la visión en la que cuidarse es procurarse entornos favorables al propio esquema vital podemos empezar a entender qué es mejorar el camino. Muchos son los que aún necesitan descubrirse y encontrar la dirección que los oriente hacia la verdadera esencia de las cosas.

Procurarse espacios amables y en conexión en los que poder ir evolucionando son tan necesarios como ejercitar el cuerpo cada día o disfrutar de la gente que queremos.
El momento es ahora, párate un instante y mira despacio…….muy despacio y permitete sentir que lo estás haciendo bien.

SIN DUDA… UN COMPROMISO

10 marzo , 2021

A menudo nuestras primeras relaciones con los espacios que habitamos comienzan desde la ingenuidad , la escasez de medios, la falta de conocimiento estético o la impaciencia por lo novedoso. Vivir en pocos metros, no conocerse aún en “modo persona independiente” o estar demasiado atento a todo lo que viene de fuera no nos ayuda a definir nuestro primer refugio.

La ilusión y la energía por el cambio dan el impulso inicial necesario para montarnos a nuestro aire. Tratamos de rellenar cada rincón con lo que supuestamente nos hace falta, hemos visto videos en Youtube , hemos comprado revistas de decoración, oímos cosas de amigos o compañeros de trabajo que nos asesoran gratis según su propia experiencia. Nos dejamos persuadir por todo lo que huele a nuevo y creeos que vamos por el buen camino.

En el día a día no hay mucho tiempo para fijarse en los detalles y poco a poco la energía y la ilusión de tenerlo todo perfecto (sin saber muy bien lo que significa perfecto) se va debilitando. “Ya lo hare, sé que me hace falta pero aún no lo he encontrado, algún día cuando gane más me lo compraré sin dudarlo; he visto un sofá maravilloso pero que heredé aún aguanta algunos años …” . Y así vamos posponiendo lo que al final no llegará nunca.

Es cierto que uno no aprende a vivir como querría hasta que n o vive un poco, hasta que no tiene el GUSTO DE CONOCERSE y conocer a las personas con quienes comparte su vida. Elegir un lugar para vivir acorde a nuestras posibilidades, darle nuestra impronta más auténtica y disfrutar cada día de lo que hemos creado no es tarea fácil. (Aunque sólo sea  porque estamos en constante proceso de crecimiento y de cambio). Igual que no podemos empezar a levantar pesas de cualquier modo para mantener “un cuerpo fit” lanzarnos a vivir de cualquier manera tampoco es aconsejable. TerminarÍamos agotados, desilusionados y frustrados porque nuestro plan no tiene nada que ver con el resultado.

Establecer un compromiso con nosotros mismos para darnos la dosis exacta de habitabilidad y confort que necesitamos y podamos permitirnos, debería ser el primer paso antes de salir corriendo a tenerlo todo ¡YA! .

Podríamos empezar a pensar en las necesidades básicas para cualquier ser humano: LUZ , ESPACIO, AIRE QUE RESPIRAR , SILENCIO, VERDE ALREDEDOR… (Es verdad que todo esto hoy son bienes escasos en las viviendas convencionales). Podríamos analizar nuestra forma de vivir, nuestros ritmos de vida y el de los que conviven con nosotros y acondicionar los espacios según los usos reales que vayamos a darles (lo de decorar para las visitas es muy antiguo). Por último ir manteniendo siempre la ilusión de mejorar, completar, depurar, o transformar nuestro hogar viéndonos crecer como familia o en solitario.

Las cosas sólo son cosas, nos cansamos, nos aburrimos de ellas si no significan algo. Las casas en las que viviremos más a gusto serán aquellas en las que seamos capaces de reconocernos  y en las que establezcamos UN COMPROMISO DE VIDA QUE NOS MANTENGA VIVOS…

Si has decidido estrenar espacio ten calma y las cosas muy claras; mírate y mira alrededor, traduce sinceramente lo que esperas recibir, lo que realmente necesitas como ser humano en tu día a día. No es tan difícil y SÍ lo es. Date cuenta … en realidad las cosas SON MUCHO MÁS SENCILLAS.

Sígueme…

Work_to_inspire_you                   Gertru_Luna

¿ LA CASA IDEAL?…..¿ QUIÉN ERES?

10 enero , 2021

Inevitablemente cuando pensamos cómo nos
gustaría vivir siempre acudimos a referencias conocidas.
Siempre estamos mirando y mirándonos fuera.
Tratamos de rodearnos de mobiliario y objetos atractivos que rellenen el espacio sin más y pretendemos así sentirnos a gusto en casa. Por desconocimiento, además, buscamos resultados estéticos que puedan generar una aparente sensación de equilibrio y creemos que el camino más rápido es mirar lo que hacen otros desde su propio criterio.

Partiendo de esta actitud, que es de lo más habitual, tratamos
de suplir nuestras carencias de conocimiento interior y entendemos nuestros hogares como contenedores estáticos que permanecen impasibles para albergarnos dentro SIN MÁS INTERACCIÓN QUE LA DE ESTAR. Olvidamos cada día que los momentos de quedarnos en casa sintiéndonos bien deberían tener la prioridad sobre el “estar rodeados de cosas”.

La relación con nuestros hogares debe ser fluida, interesante y comunicativa, deberíamos poder prolongar la esencia que somos fuera de nuestro cuerpo y ser nuestras casas una continuación de nosotros mismos. Necesitamos relaciones más íntimas y calmadas con el espacio en el que desarrollamos nuestra vida.

Hay una atmósfera que por intangible e invisible es inapreciable a la mayoría de las sensibilidades, una conexión emocional con la realidad que nos rodea y que parte la relación que tenemos con nosotros mismos y con las personas que viven a nuestro lado.

Entender eso nos conduce a establecer un vínculo de armonía espacio-personal que marca el camino de muestro hogar como un reflejo de lo que somos en cada momento.

Debemos ser conscientes de nuestra propia evolución personal y dejar que el hogar nos acompañe en cada etapa ajustandose a nuestras transformaciones con total naturalidad.

No somos iguales durante toda la vida pero nuestras casas aguantan impertérritas y estáticas al margen de los cambios que atravesamos a lo largo de los años.

ESTAR PREPARADOS PARA EVOLUCIONAR CON NUESTROS HOGARES Y SER CONSCIENTES DE ELLO es mostrarnos coherentes con la postura sincera de nuestra propia esencia.

Grava Crujiente

29 agosto , 2020

Automáticamente puedo sentir el sonido de la grava crujir bajo mis pies sin tener que pisarla.

Crear sensaciones reales a partir de la imagen mental que genera un estímulo espontáneo es una capacidad que cualquiera puede desarrollar.

Interactuamos con el mundo que nos rodea de forma tan superficial que a menudo no oímos, no vemos, no percibimos lo que hay alrededor. Dejamos que las cosas sólo nos rocen y se acerquen lo justo para saber que están ahí. No suelen llegar dentro y … se olvidan pronto.

Conceptos tan abstractos como el tiempo o el espacio son susceptibles de modificarse en nuestro mundo tangible, si dejamos que suceda.

Necesitamos entrar en conexión con nosotros mismos de forma fluida y sencilla, sin grandes meditaciones o elaborados rituales de relajación.  Puede que sólo haya que cerrar los ojos y tratar de diferenciar los sonidos cercanos; puede que tocar a alguien o algo sin dejar un resquicio al aire sea suficiente para experimentar el comienzo de estar en nosotros.

Cuando ver desde el interior se convierte en un hábito  -muy útil por cierto-, sólo hay que dejarse estimular para disfrutar vivencias incluso más potentes  que la realidad misma. Este ejercicio de estar cada vez más presentes es básico para crecer personalmente y acometer cambios en nuestro entorno.

Lo objetivamente correcto y estéticamente aceptable, al menos para mí, hoy día, no es suficiente. Ya no me conformo con que todo funcione, que los colores y materiales estén bien combinados. Los espacios que habitamos deben convertirse en el bálsamo que complete nuestra forma de entender la vida.Sin embargo llegar a conseguir un resultado capaz de transmitir sensaciones puede resultar algo complicado sin antes no lo has vivido en tu mente. La creación sensorial marca las pautas de un trabajdo redondo.

Visualizar es el primer paso para dar comienzo al proceso que nos permite crear escelentes alternativas reales de diseño. Lo siguiente es encontrar la manera de transmitir esas sensaciones a sensibilidades poco receptivas, ya que supuestamente nadie sabe mejor que uno mismo lo que le gusta percibir;
pero… ¿y sí hay alguien capaz de percibirte a ti y ajustar tu entorno a tu forma de ser?. Ahí me veo yo cada día, traduciendo sensaciones para ajustarlas a diseños que se comunican cuando son vividos.

Hoy sin salir de casa he pisado la grava crujiente que describía Bernardine Evaristo en su novela «Niña, mujer, otras».

¿Dónde vives?

11 mayo , 2020

Acumulamos, acumulamos mucho. El impulso inicial que nos precipita sobre algo atractivo es difícil de controlar. Siempre hay una excusa para justificar nuestro deseo de posesión. Sin embargo las cosas que adquirimos de esta forma explosiva pasan DE MARAVILLA A CHISME en muy poco tiempo.

Son muchos los hogares en los que el repertorio de chismes caducados habita de forma inconexa e invisible a la percepción de los sentidos. No vemos que la saturación de objetos vacíos e innecesarios convierte nuestros espacios
de vida en BAZARES DE SOUVENIRS al por mayor. No somos conscientes de que hay un miedo inexplicable a prescindir de lo superfluo, de lo que ya no nos aporta y condiciona nuestra vida; estamos acostumbrados a una estética fija para nuestros hogares, a almacenar recuerdos de muchos pasados , a un…. «lo tengo porque siempre ha estado ahí», a un «ya no lo veo ni feo», hasta «me gusta» o…. «con lo caro que me costó». ¿Qué sentido tiene todo esto?.

Una curiosidad innata me lleva a preguntarme si llegará un momento en el que empezaremos a ser conscientes de que es absurdo condicionar nuestras necesidades de vivir a gusto para hacer hueco a cosas que no merecen la pena. Cuando somos capaces de estar presentes en nuestra realidad aprendemos a VALORAR LO INTANGIBLE por encima de los objetos, aparecen prioridades ineludibles que SÍ aportan equilibrio y bienestar:  la orientación, la luz, el aire nuevo , las texturas amables, el confort de la ergonomía, las puertas abiertas a la renovación, el todo es prescindible, la compañía de plantas y animales, la temperatura exacta, un orden coherente… o un verse conectado y acompañado por el espacio que nos contiene.

El hogar vive con nosotros y para nosotros, le damos para darnos, sólo hay que entender lo que de verdad importa. Los objetos adquiridos por un impulso repentino a menudo no llenan nuestros vacíos sino que abren vacíos nuevos.
Y conservar, sólo conservar piezas únicas, maravillosas, materiales extraordinarios, sensaciones en un lienzo, libros sin principio ni fin, cosas especiales que nos estremecen, nos transportan y se mantienen vivas a nuestro lado; cosas que nos son visibles cada día. Nos reconforta mirar, objetos que nunca serán chismes, que serán imprescindibles, excelentes y estarán muy lejos de encojernos o convertir nuestro entorno en un BAZAR DE EXCENTRICIDADES para mostrar al mundo como no somos.

Madre de Hijos y de Proyectos

3 mayo , 2020

El diseño al igual que el agua siempre encuentra su camino. Las ideas, producto de miles de pensamientos conectados, comienzan a fluir a partir de un estímulo inspirador. No hay principios establecidos ni normas que dicten un proceso creativo.

¿Y si el diseño final siempre hubiese estado ahí? ¿ Y si sólo hay que dejar que aparezca?.

Un proyecto te necesita en blanco para ser único, estar abierto a cualquier idea, hacer que surjan elementos inesperados, colores sin identificar y materiales a los que se les puede cambiar el uso. Tener parámetros rígidos, alicientes económicos, identificaciones de estatus o bases de formación pobres dan como resultado trabajos mediocres y sin alma.  Siempre me ha gustado ver mis proyectos como hijos que poco a poco llegan a la independencia.

Partiendo de un origen siempre diferente estos “ hijos “ van acomodando necesidades a su propia personalidad. Ellos van marcando el ritmo de su proceso y señalando la dirección más adecuada.

Es cierto que siempre hay referencias de estilo, de texturas, den tonalidades etc, pero …… dejar la puerta abierta a la experimentación es básico para no caer en la monotonía de un trabajo mecánico. Se ponen muchas ilusiones y muchas expectativas en un hijo, sin embargo éste tiene una vida propia y hay decisiones en las que a penas puedes intervenir.

Sentirnos orgullosas de nuestros hijos es lo que queremos todas las madres, en un proyecto AUTÉNTICO ( y con esto me refiero a uno que sea bien entendido por todas las partes) no sólo nos sentiremos orgullosos por el resultado, sino por haber dejado que nos enseñe, que se nos muestre tal como quería ser, que sintamos algo especial envueltos en sus formas y acabados, en definitiva en perfecta conexión. Conectar es lo que necesitamos más que nunca, relacionarnos, percibir al otro, saber qué hay detrás, descubrir su esencia, sacar lo mejor y disfrutar de cada paso, de cada alegría y cada enseñanza, sólo así seremos libres para crear y proyectar el futuro.

Casas de Vivir – Casa de Exhibir

12 abril , 2020

Casas de vivir o casas de exhibir es sólo un ejemplo. ¿Tu casa eres tú?, ¿Son las revistas de decoración?, ¿Es un medio para ganar amigos?, ¿Tu refugio y el de tu familia?, ¿Algo que has heredado?, ¿El premio a tu esfuerzo?, ¿La ilusión de tu vida?, ¿Un escondite?, ¿Una obra de arte?…¿Un regalo para el alma?

La respuesta puede ser tan variada como los tipos de personas que las habitan y la forma de conexión de cada uno con su entorno. No dependes de los espacios en los que vives para ser felíz pero éstos hablan de tí y se comunican contigo. Cada uno es su propio hogar y éste una proyección de uno mismo.

Después de muchos años trabajando como interiorista mi labor, lejos de crear maravillas -que también- o imponer tal o cual estilo -jamás impongo nada-,  se ha convertido en una búsqueda de las verdaderas necesidades estéticas y prácticas de mis clientes para con las casas en las que quieren vivir.

Poder traducir en proyectos los pensamientos que no encuentran una forma de ser verbalizados es sólo el primer paso en el tránsito por vivencias y emociones personales. Todos los caminos para entender una casa son acertados al igual que todas las maneras de ser son respetables, cada uno intuye cómo quiere sentirse a gusto aunque a priori sea incapaz de darle forma.

Orientar a las personas hacia un autodescubrimento que pueda proyectarse en su habitat es la mejor manera de comenzar. Todo el mundo acomete con gran ilusión la planificación de un nuevo espacio para disfrutar su vida, todo el mundo desea sentir que es acertado su camino y espera poder decir…… “En casa se está mejor que en ningún otro sitio».  Pero ¿prestas la atención suficiente a ver cómo vives?, ¿Te has planteado alguna vez qué es tu casa para tí? ¿Sabes acaso si te beneficiará lo que tienes en mente desarrollar?, ¿ Tienes idea de la cantidad de detalles que alteran tu estado de ánimo en tu propia casa de forma incosnciente?. Por lo general estamos inmersos en miles de cosas aparentemente más importantes y para variar navegamos en la superfice de las referencias cercanas. Tomamos las casas de otros con los gustos y las inquietudes de otros con los presupuestos de otros y los espacios de otros como si nos fuesen a encajar del mismo modo ( como meternos el zapatito de cristal de Cenicienta sin percatarnos
de que a nosotros nos van mucho mejor unas deportivas).

Pararse a pensar y descubrir cómo transitamos nuestros días es básico para crearnos un entorno a medida. Es cierto que puedes tener mucha información de diseño, mucha técnica distribuyendo espacios, mucho dinero, o mucho de todo pero la sensación de paz y de bienestar no es cuestión de mucho de nada sino que,  al igual que en una orquesta, se trata de articular los elementos de manera que encajen no sólo entre sí y con el espacio, sino también contigo mismo. Sólo entonces será tu refugio particular,  porque estás cómodo allí y porque aunque no esté a la moda, no tenga 400m2,  no luzca mobiliario de diseño, no estén bien ordenados los libros o el cabecero de tu cama sea una herencia de tu abuela,  es donde tú te encuentras con tu esencia y descubres que has acertado.

 

Proyecciones sin parcelas

11 enero , 2020

La vida no son parcelas independientes. Proyectamos nuestra esencia en cada lugar que habitamos, que vivimos, que visitamos, cada lugar que descubrimos, buscamos o rechazamos de inmediato.
De nuevo la emocionalidad y la sensibilidad nos muestran entornos cambiantes, con detalles hasta entonces desapercibidos o sencillamente mucho más perfectos que antes.

Ser interiorista me permite descubrir la relación de las personas con su entorno y cómo la proyección de sí mismos se pone de manifiesto en muchas sutilezas que escapan a su conciencia.

Es tan importante conocer la personalidad de quien busca modificar sus espacios de vida ( lugar de trabajo, hogar, negocio, jardín etc) como atender al proceso creativo y encontrar un camino en el que todo fluya al unísono. Por lo general la velocidad y superficialidad de nuestras miradas ( tanto hacia afuera como hacia adentro ) la cantidad exagerada de estímulos continuos o la falta de silencio ocultan lo que realmente necesitamos que pase alrededor.

Estar rodeados de objetos, colores o mobiliario por costumbre, por dejadez, por ignorancia o falta de sensibilidad nos obliga a adaptarnos a lo que existe sin percibir que quizás una influencia negativa sobre nuestro subconsciente podría incluso modificar nuestro comportamiento. Detectar las carencias y errores estéticos con los que mantenemos una relación constante lleva el diseño interior a rozar lo terapéutico. La conexión sensorial con nuestras parcelas de vida a descubrirse como el comienzo de un estatus de equilibrio emocional.

En el momento actual más que la búsqueda del slow way of life, yo buscaría um  “COMMON SENSE” way of life. No sólo es una cuestion de detenerse a contemplar el camino por el que transitamos, los lugares que nos gusta frecuentar, las casas que elegimos para vivir o el mobiliario con el que van a crecer nuestros hijos.

¿Es lo que necesitamos?, ¿Encaja con nuestra personalidad y y nuestro esquema vital?¿Nos parcelamos y vamos cambiando de un lugar a otro o somos nosotros mismos proyectando nuestra esencia allí donde nos encontramos?.

Tan sencillo como detenerse y mirar con sutileza alrededor.

Percibirnos y percibir alrededor

3 diciembre , 2019

Vestida de rojo Valentino y envuelta en el mejor perfume, me siento especial, mi pelo vuela con el aire templado de la tarde y me brillan los ojos, me veo como una estrella de cine a punto de subir a por su premio…

Aunque el hábito no hace al monje, ayuda. Los estímulos de belleza sobre nosotros mismos manejan la forma en la que nos percibimos. Sin ser plenamente conscientes de cómo nos afecta el color, las texturas, la esencia, el sabor, la música o una sutil vibración en el ambiente, nos dejamos llevar y disfrutamos de sensaciones agradables que estimulan y elevan nuestra energía.

Del mismo modo, el entorno se hace patente ante los sentidos.

Se establece una comunicación sutil con todo lo que hay alrededor, intuimos el espacio que nos circunda, lo disfrutamos, lo rechazamos, estamos a gusto o nos entran ganas de salir corriendo.La forma en la que dejamos que nos penetren las sensaciones aporta la información sensorial exacta al cerebro para que éste componga nuestra propia imágen del mundo exterior.

He llegado a la fiesta.

La generosidad del espacio me hace sentir importante, la luz cálida que traducen los cristales de murano suspendidos del techo resaltan cada rincón del vestíbulo. Me llega el aroma del las varas de liliums recien abiertos, es tan perfecto que necesito cerrar los ojos para percibir todos los matices, cuando miro alrededor el tono marfil que  viste las paredes dulcifica el marmol arabescato que en su nerviosismo de lineas se deja pisar.

Comienza a sonar el piano al fondo con una melodía suave que me pone la piel de gallina, la música hace que el espacio que me rodea vibre por completo aumentando las sensaciones de elegancia y sencillez.

Ser consciente de cómo influye nuestro entorno sobre las emociones que sentimos y cómo puede modificar nuestro estado de ánimo es básico para entender la importancia que puede llegar a tener el trabajo de un arquitecto, un interiorista, un paisajista, un galerista, un director de cine etc.

Ser capaz de generar a través del espacio la sensación exacta que se ajuste a nuestra forma de ser para que se produzca una relación de equilibrio, convierte mi profesión en un reto maravilloso que va cambiando con cada proyecto.

Percibirnos y percibir alrededor.

Gesto mental – Gesto material

23 noviembre , 2019

En mi mente se produce un gesto espontaneo, lo veo con nitidez, ¡ESTO ES! … Intuyo que puede funcionar.

Seguramente después de ver mil referencias y hacer muchas aproximaciones a un posible diseño llega en forma de imagen la traducción física de lo que hasta el momento había sido sólo una sensación o una intuición.

Creo firmemente en la elocuencia de los espacios vacíos, llego a oir la voz de las paredes, obtengo el permiso para modificar y mejorar su esencia… ¡es tan sutil!. El gesto mental debe convertirse en un gesto material con tanta fluidez que el resultado parezca una evidencia. Trabajo desde la lógica, extraña a veces, de la percepción sensorial, sólo hay que mirar de forma distinta, y en un click todo encaja.

Este es el primer paso a partir del cual los matices estéticos permitirán una personalización adecuada a los gustos del usuario. El proceso resulta muy estimulante, me induce a hacer conexiones y fomentar relaciones espacio personales muy duraderas. Lo que antes no existía parece que siempre estuvo allí, es bien acogido, queda integrado, transmite el confort la estética y la funcionalidad perfectas.

La mente creativa pasa de un ……Esto podría ser así… a un…. ¡Esto es así!, con tal convicción, que no ve otra vía de desarrollo más adecuada. El proceso de autoconvencimiento en el diseño creado se lleva a cabo siguiendo un guión escrito en ninguna parte. La sensación de seguridad en lo imaginado es tan completa que se transmite como un alegato definitivo y tranquilo de pertenencia al espacio contenedor.

Confiar en la capacidad de imaginar hace que acometer trabajos complejos resulte estimulante y sorprendente, hace que los problemas encuentren sus propias soluciones, que las dificultades de ejecución vayan solventandose de forma fluida, hace que se agudicen los sentidos hasta pulir la idea original en algo inesperado que encaja con exactitud.

Despojarse de cualquier argumento preconcebido, mirar en profundidad y esperar el momento del nacimiento de la idea se repite en cada nuevo proyecto.
La magia creadora producto de experiencias, conocimiento, estímulos, sensaciónes, esfuerzos , conexiones pensamientos y sobre todo un dejarse llevar convierten el diseño en un encuentro con uno mismo